La entrada de hoy corresponde al prólogo del primer libro de la saga de la Rueda del Tiempo, El Ojo del Mundo o Desde Dos Ríos, dependiendo de la edición que cada uno de vosotros posea. En esta entrada publico en primer lugar el resumen del capítulo realizado en la página sobre la enciclopedia de la Rueda del Tiempo (http://www.encyclopaedia-wot.org/) y a continuación la relectura y comentarios publicados por Leigh Butler. Los escritos de Butler se dividen en dos partes. En la primera, bajo el epígrafe de “Los hechos”, expone su resumen de lo acontecido en el capítulo. En la segunda parte se recogen sus comentarios personales.
Resumen
Óptica Global: La escena se sitúa en un palacio devastado; por todas partes yacen hombres, mujeres y niños muertos. Lews Therin Telamon vaga aturdido por el lugar. Su atuendo de color gris, escarlata y dorado, realizado con tela de allende el Mar del Mundo, muestra en la capa el símbolo Aes Sedai. Busca a Ilyena, su esposa, sin darse cuenta de que el cadáver de ella está en el suelo. Aparece un hombre, "el aire se ondulaba, relucía, se solidificaba para conformar el contorno de un hombre"1. El hombre es descrito como “de menor estatura que Lews Therin, vestía por completo de negro con excepción de un lazo blanco que rodeaba su garganta y el adorno plateado en la solapa de sus botas. Avanzó con cautela, recogiendo su capa con fastidio para evitar que rozara a los muertos”. El hombre identifica a Lews Therin como "Señor de la Mañana" y dice que ha venido a buscarle. El hombre se identifica a sí mismo como Elan Morin Tedronai2, y Lews Therin le llama entonces el Traidor de la Esperanza. Elan Morin dice que el otro es el Dragón.
• Fue llamado Señor de la Mañana
• Una vez fue el primero entre los Siervos.
• Llevó el anillo de Tamyrlin3.
• Se sentó en el solio de la Sede Amyrlin.
• Invocó los Nueve Cetros del Dominio.
• Humilló a Ishamael en el Salón de los Siervos.
• Me venciste en las Puertas de Paaran Disen.
Elan Morin cura a Lews Therin de modo que éste recupera parte de la salud mental. Mientras Lews Therin grita, Elan Morin dice que el Gran Señor puede devolverle a Ilyena4. Elan Morin también menciona a los Cien Compañeros. Lews Therin aferra la Fuente Verdadera y viaja a una zona abierta cercana a un río. Absorbe una enorme cantidad del Poder Único y una sólida barra de luz le destruye5. Cuando todo acaba, permanece una montaña escarpada6.
Anotaciones
"Y la Sombra se abatió sobre la tierra y el mundo se hendió piedra por piedra. Los océanos se desvanecieron y las montañas fueron engullidas, y las naciones fueron dispersadas hacia los ocho ángulos del mundo. La luna era igual que la sangre y el sol como la ceniza. Los mares hervían, y los vivos envidiaban a los muertos. Todo quedó destrozado y todo se perdió excepto el recuerdo, y una memoria prevaleció sobre las demás, la de aquel que atrajo la Sombra y el Desmembramiento del Mundo. Y a aquél lo llamaron el Dragón.
De Aleth nin Taerin alta Camora,
El Desmembramiento del Mundo.
Autor anónimo, cuarta era"
El Desmembramiento del Mundo.
Autor anónimo, cuarta era"
"Y sucedió que en aquellos días, como había acontecido antes y volvería a acontecer, la oscuridad cernía su peso sobre la tierra y oprimía el corazón de los hombres, y el verdor de las plantas palidecía y la esperanza desfallecía. Y los hombres invocaron al Creador, diciendo: Oh Luz de los Cielos, Luz del Mundo, haced que el Redentor Prometido nazca del seno de la montaña, tal como afirman las profecías, tal como acaeció en las eras pasadas y sucederá en las venideras. Haced que el Príncipe de la Mañana cante en honor de la tierra para que crezcan las verdes cosechas y los valles produzcan corderos. Permitid que el brazo del Señor del Alba nos proteja de la Oscuridad y que la gran espada de la justicia nos defienda. Haced que el Dragón cabalgue de nuevo a lomo de los vendavales del tiempo.
De Charal Drianaan te Calamon,
El Ciclo del Dragón.
Autor anónimo, cuarta era"
El Ciclo del Dragón.
Autor anónimo, cuarta era"
Notas
2. Elan Morin es el Renegado conocido como Ishamael. Así que, ¿cómo no está confinado en Shayol Ghul? Ishamael estaba atrapado solo de forma parcial y, de vez en cuando, aparece en el mundo real.
3. Según el glosario aumentado de “La Llaga", el anillo de Tamyrlin era un objeto del Poder Único creado por la primera persona que aprendió a encauzar.
4. Primer indicio de que el Gran Señor realmente puede capturar las almas de los muertos y restaurarlas a la vida (ESdC,Prólogo).
La versión original en inglés la podéis encontrar en la siguiente dirección: http://encyclopaedia-wot.org/books/teotw/prologue.html
Ahora pasamos a la relectura y comentarios de Leigh Butler (http://www.tor.com/blogs/2009/01/the-wheel-of-time-re-read-the-eye-of-the-world-part-1.).
Prólogo: El Monte del Dragón
Los hechos
Un enloquecido Lews Therin Telamon vaga entre las ruinas de su palacio, sin ver los cadáveres de su esposa e hijos. Un hombre llamado Elan Morin Tedronai aparece para matarle, pero se molesta al descubrir que Lews Therin está demasiado loco para reconocerle, y le cura (causándole dolor) con el poder del Oscuro. Recuperada la salud, Lews Therin descubre el cuerpo difunto de su esposa Ilyena y comienza a sollozar de forma incontrolada. Tedronai le ofrece devolvérsela de la muerte si Lews Therin está dispuesto a servir al Oscuro, y Lews Therin responde que matará a Tedronai por la muerte de Ilyena. Entonces, Tedronai le recuerda que fue él, Lews Therin, quien asesinó a Ilyena y a todos sus amigos, no Tedronai; poco después de que el ataque de Lews Therin contra el Oscuro permitiese el contraataque que volvió locos a los Cien Compañeros. Ahora los Compañeros están destruyendo el mundo. Cuando Lews Therin recuerda estos hechos se siente desgarrado por el dolor y la desesperación. Usando el Poder único, viaja a una zona remota cerca de un río y, pidiendo a la Luz que le perdone, absorbe suficiente Poder Único para inmolarse completamente y crear una montaña donde antes había tierra llana.
Comentarios
La mejor línea del texto:
—¡Diez años! ¡Estúpido sin remedio! Esta guerra no se desarrolla desde hace diez años, sino desde el inicio del tiempo. ¡Vos y yo hemos librado miles de batallas al compás de los giros de la Rueda, un millón de veces, y lucharemos hasta que el tiempo se detenga y suene el triunfo de la Sombra!
Creo que esto es lo que los chavales llaman “empezar con un subidón”.
Este Prólogo, al contrario que muchos de los posteriores, actúa exactamente como se supone que debe hacerlo un prólogo: proporciona la cantidad justa de información y alusiones como para atraer al nuevo lector, además de establecer el tono que va a tener todo el libro; en realidad el conjunto de la serie. (Los prólogos posteriores tienden a ser más una cuestión de “finalización/progreso de las líneas argumentales que no veremos regresar en libro de turno”).
Empero, supongo que, en cierto modo, este prólogo es similar; en el sentido de que es la única vez en la serie en que, hasta la fecha, vemos algo de primera mano relacionado con la Era de Leyenda. En este sentido, el Prólogo es realmente único en sí mismo, al compararlo con todo lo que le sigue.
Una cosa que tiendo a olvidar sobre la Rueda del Tiempo cada vez que vuelvo a releerla es que sean cuales sean sus defectos como autor, Jordan era magnífico para crear imágenes vívidas y para escribir una prosa que debería parecer grandilocuente y excesivamente elaborada, pero que no lo es. Leed de nuevo el primer párrafo real, el cual no es más que una excelente descripción, si no me creéis.
(Y, desde luego, jamás descubrimos que eran los Nueve Cetros del Dominio, ¿verdad?).
Para finalizar incluyo un dibujo de los que hay por internet relacionado con las escenas recogidas en este capítulo.
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| La creación del monte del Dragón. |





